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miércoles, 29 de enero de 2020

El camino de la justicia

Quien con su hermano se encuentra, con Cristo camina

Hablar de Justicia en nuestros días es hablar de un tema que poco se practica, lastimosamente en nuestra sociedad se ha olvidado la justicia a tal punto que nuestra gente se ve oprimida por un sistema corrupto que empobrece y desvirtúa a la persona. 

Es deber cristiano el hacer que el cambio se de, los cristianos estamos llamados a ser sal y luz para el mundo ( Mateo 5, 13-16) eso significa que debemos darle el autentico sazón a la vida, a la sociedad, al mundo entero; los obispos en Aparecida nos dicen que la “misión propia y específica de los cristianos, especialmente los laicos, se realiza en el mundo, de tal modo que, con su testimonio y su actividad, contribuyan a la transformación de las realidades y la creación de estructuras justas según los criterios del Evangelio (210) siendo así en verdad sal y luz del mundo, iluminando la oscuridad del pecado y sacando a la luz todo aquello que no esta bien, pero no en un modo morboso y "criticon", sino a modo de trasformarlo y hacer algo mejor, buscando el bien común, la justicia y privilegiando la caridad. 

La doctrina Social de la Iglesia, ha recalcado insistentemente sobre los principios de la solidaridad, el bien común y el destino universal de los bienes, principios derivados del postulado de la dignidad de la persona humana. El principio de la solidaridad expresa la dimensión comunitaria de la persona y subraya la coresponsabilidad de los seres humanos. Según este principio, los que cuentan con más, al disponer de una porción mayor de bienes y servicios comunes, han de sentirse responsables de los más débiles, dispuestos a compartir con ellos lo que poseen. Este principio de solidaridad trasciende los marcos interpersonales y contextuales, pues comporta una reciprocidad que debe ser observada en el sistema económico internacional. (Sn Juan Pablo II, SRS, No.39). Pero, para que en verdad esto sea un echo es fundamental el trabajo de los cristianos, un esfuerzo común que lleve al cambio, a la trasformación a la vivencia autentica de la justicia y el bien común. 

Es por tanto deber nuestro el comprometernos a este cambio, debemos sentirnos comprometidos a hacer algo por el bien, por la transformación. Esto será posible con nuestro testimonio de vida, contagiando al mundo con el amor de Dios, propagando el bien, expandiendo la caridad y el servicio en nuestra sociedad, iluminando esta sociedad con la caridad y la solidaridad, propiciando el desarrollo y el bien común, fortalecidos en el amor misericordioso de Dios, un amor que trasforma, un amor que hace plena a la persona, un amor que da Vida. 

Empecemos en casa, haciendo pequeños cambios, escalando cada día la escalinata de la conversión, que nos lleva a la vivencia plena de la justicia, una conversión que nos haga asemejarnos más al Señor, que nos muestra el camino de la autentica vida, una vida buena que busca siempre el bien de todos.   








sábado, 18 de octubre de 2014

Una vida de servicio

Hoy,  como cosa extraña me llegaron a avisar que me buscaban en la portería.  Yo con mucho asombro,  me preguntaba,  ¿quien seria? Pues no esperaba a nadie. 

Resultó que era la visita de una señora que conocí durante mi pastoral en San Andrés Itzapa. 
Es una mujer piadosa,  muy respetuosa,  pero con un carisma espectacular,  mientras uno esta conversando con ella,  no para de reír,  pues en todo momento saca algún chiste o cuenta alguna anécdota graciosa. 

En fin la idea es que hoy precisamente,  ella venia al seminario a recibir su dirección espiritual con uno de los formadores del seminario,  pero tambien la buena señora me traía unas galletas a regalar. 

En esta ocasión venia con una amiga suya pues la había motivado para que recibiera el Sacramento de la confesión. 

Pues en lo que el padre atendia a la amiga de esta señora,  yo me quede platicando con ella,  fue una conversación de aproximadamente unos 20 minutos.  Pero en ese rato aprendi muchísimo. 

Ella me contaba el caso de un niño que padecia incapacidad física y también padecia desnutrición. 

Mientras ella me contaba, sus lágrimas corrian. 

Fue un momento muy especial pues yo logre ver el amor que ella sentía hacia su prójimo.  Pues el niño no era familiar suyo. 

El punto en todo esto es el tema del servicio,  pues esta buena mujer se dedica ayudar,  a pesar de sus limitantes ella busca ayudas con personas,  instituciones y entidades, Para llevarles algunas cositas a los que mas lo necesitan. 

Me sorprendió mucho su testimonio de servicio en la caridad,  pues ella lo hace sin ningún fin de lucro,  sino solo por ayudar a los más necesitados. 

Es una gran lección pues es esa nuestra tarea,  servir,  ser instrumentos de de bien.

Debemos ver a Cristo en nuestros hermanos necesitados y amarlos y servirlos. 

Procuremos vivir esta gran lección de entrega en el servicio en la caridad y así experimentaremos esa gran experiencia sobrenatural de dar con alegria. 

miércoles, 9 de julio de 2014

¿Qué estas dispuesto a dar?

Cuando nos ponemos a pensar en todo lo que recibimos de la misericordia de Dios, comprendemos que no somos dignos de tan grandes cosas. Por ejemplo el don de la vida, la salud, los alimentos. Y aunque algunos dirán, pero eso lo consigo con mi esfuerzo.

Si claro esta que con nuestro esfuerzo somos capaces de conseguir lo necesario para sobrevivir, pero la mano de Dios se ve involucrada siempre en nosotros, en esas pequeñas cosas que algunos llaman suerte, coincidencia, etc.

Dios vela siempre por nosotros, no como un guardia vigilante que nos apresa cada ves  que nos equivocamos, sino como un padre amoroso que vela para que  a sus hijos nos les pase nada malo, y que los guía y orienta.

¡Así es Dios con mostros!

Ahora bien, que tanto hacemos nosotros por Dios, por ese padre amoroso que nos cuida y nos orienta por el bien.

Podríamos pensar que Dios no necesita nada, y pues claro esta que es así, pero es parte de nuestra naturaleza el ser agradecidos. Pero ¿Qué darle a Dios?

Dios no nos pide cosas, no nos pide dinero, no nos pide sacrificios de animales, o cuanta cosa se nos ocurra. Dios nos pide amor. Amarnos a nosotros, amarnos nosotros para amar a los demás, eso complace a Dios.

La fe en El para no alejarnos de sus manos paternales.

La esperanza en El,. Pues en el esta asegurada nuestra vida.

Y sobretodo la caridad que nos mueve a amar desinteresadamente.

Esto es lo que le podemos dar a Dios, nuestra buena vida, nuestro amor, amándonos entre nosotros. Pero también ofrécele tus pecados, tus limitaciones, déjaselos a El, pues el nos ama tanto que nos dará la gracia para ir venciendo esas dificultades, y así cada ves cometer menos faltas.


Anímate a ofrecerle al señor tu vida completa, con sus cosas buenas y malas, y veras como El transformara tu existir. 

lunes, 31 de marzo de 2014

Imitando al maestro. 1ra parte

El evangelio de ayer Domingo de la 4ta semana de cuaresma, (pincha aquí para ver la lectura), nos hablaba sobre el ciego al que Cristo le devuelve la vista.

Este evangelio nos deja dos reflexiones extraordinarias.

La primera es no pasar de largo


Cristo al ir por el camino ve a un ciego y se acerca a el y lo cura.

Muchas veces nosotros nos topamos con tanta necesidad, tanta gente necesita incluso de una palabra agradable, y nosotros pasamos de largo ignorándolos y haciéndonos los desentendidos.

Cristo con su ejemplo nos dice que debemos ayudar a los necesitados, ciertamente en torno a nuestras posibilidades,  pero ayudar, ayudar por amor a Cristo.

Puedes Ayudar incluso con un buen trato, con un sonrisa,  con cosas tan simples; ayudar a alguien con generosidad con buena gana. Busca que tus actos sean por amor.

El amor juega un papel muy importante en nuestra vida, sin amor solo se haría por  hacerlo, sin ningún sentido.  Mientras que  si se hace por amor al prójimo toma otro sentido.

En esta primera reflexión, procuremos actuar como Cristo,  imitándole en su generosidad.
 

miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Ayudar a los demás?


      
     Hoy me contaban sobre alguien que se molestaba muchísimo porque su esposa ayudaba a sus sobrinos. El caso es el siguiente:

     Un joven que acudía a su tía para que le ayudase en algunas cosas nada extraordinarias, como es el  caso de coserle su pantalón del uniforme que se había roto.

     Pues el esposo de esta tía, se enfurecía de una manera extraordinaria porque su esposa le ayudara a sus sobrinos.

¿Cómo es posible esto?

     Pues acaso si está en nuestras posibilidades ayudar a los demás  y ¡no le ayudamos! Es que es una manera extraordinariamente egoísta la de éste.

     Y pues a todo esto me ponía a pensar de cómo es que nos dejamos vencer por las influencias del maligno, pues esto es lo que él quiere. Que desobedezcamos el mandato de Cristo ámense los unos a los otros. (Juan 13, 34-35)

     Pero es cuestión nuestra si queremos hacerle caso al enemigo, pues Dios nos da la fuerza para poder vencerle.

     Procura tú, que esto no te suceda, experimenta que gratificante es el poder ayudar a los demás, experimenta tú mismo como se siente la misericordia de Dios correr por tus propios actos de caridad, experimenta tú con tu propia vida como Dios ayuda a los más necesitados por medio de ti.

     Y si no te agradecen… MEJOR querido amigo, es mejor si no te dan las gracias, pues recibirás una recompensa que no es humana, recibirás de Dios gracias abundantes.

     Es que al darnos cuenta de este gran misterio, el dar, el ser solidarios, el ser caritativos, con los demás, te darás cuenta que gratificante es para tu vida y descubrirás como Dios te recompensa.

    Que sea este un propósito para esta cuaresma, practicar más la generosidad.


¡Anímate tu puedes ser un gran cristianos! 

martes, 4 de marzo de 2014

En las vísperas de la Cuaresma

     Estando ya  en las vísperas del miércoles de ceniza, es el momento en que debemos tener ya lista nuestra alma para iniciar nuestros ejercicios cuaresmales.

     Estos ejercicios, conllevan a una caridad ardiente, y a un desprendimiento total.

     Pues a esto nos invita la cuaresma, a practicar la caridad, dando limosna a los más necesitados, practicando el desprendimiento, absteniéndonos a cosas que  son gratas para nosotros y ofrecer esta abstinencia dando a otros lo que gastaríamos en ello.

     La cuaresma no es solo ir a las procesiones a lucir mi túnica morada o a acompañar los cortejos procesionales, ciertamente esta devoción ayuda mucho a nuestro crecimiento espiritual, pero si solo hacemos eso de nada serviría, es necesario tomar en serio el sentido verdadero de la cuaresma.

     Tiempo de conversión, tiempo de ayuno (ver que es ayuno cuaresmal aquí), tiempo donde nuestra caridad debe darse por completo, tiempo para reconciliarse con los demás, pero sobre todo, es un tiempo en donde debo empaparme mas de Dios.


Así pues ahora que iniciamos este camino cuaresmal, procuremos vivir como Dios manda, siendo generosos, buenos, caritativos, y así veras como esto se torna en gracias y bendiciones abundantes para tu vida. 
(recuerden que mañana miércoles de ceniza, hay que hacer ayuno)
La cuaresma nos debe mover a una conversión plena de nuestra vida, y nos debe encaminar hacia la pascua, o sea hacia una vida nueva en cristo.